El VI Festival Internacional del Mercosur cuenta con trabajos de gran calidad, como los de la compañía La Cochera (Córdoba), Malayerba (Ecuador) y el Teatro en el Blanco (Chile). Quizá, el punto más flojo de la grilla internacional fueron dos obras de Gerald Thomas (1954). El director brasileño presentó Terra em tránsito y Rainha mentira Queen Lear.

Es la tercera vez que Thomas, un director que tuvo a cargo estrenos internacionales de piezas de Samuel Beckett, participa del festival. Su debut en esta edición se demoró dos horas por un corte de luz en la ciudad Córdoba.

Sin embargo, el público permaneció estoico en la sala de la Ciudad de las Artes, un ex-centro clandestino de detención de la última dictadura militar transformado en usina de creación artística. Mientras los técnicos armaban la escenografía, Thomas se despachó con un pergamino políticamente correcto de reproches para George Bush y Lula da Silva, entre otros.

Su obra Terra em tránsito tuvo un espléndido trabajo de la actriz Fabiana Gugli. En un clima de ensoñación una diva espera en su camarín, antes de interpretar Tristán e Isolda de Richard Wagner. La imagen de esa espera podría ser un fotograma David Lynch, sólo que aquí está atravesada por una frágil estructura dramática. La actriz es acompañada por un cisne y una radio que larga noticias internacionales. El cisne habla, ella consume cocaína. La velocidad y el efecto frenético del consumo determinan el tiempo y el hilado de la narración.

Rainha mentira Queen Lear gira alrededor de la conflictiva relación de un personaje con su madre y tiene referencias a las Torres Gemelas, el lugar estéril de los intelectuales frente al atentado, el nazismo, el holocausto, el suicidio.



BACK